Enfoque sistémico

Enfoque sistémico
Para la explicación de lo que es el enfoque sistémico, hicimos primero la práctica para, a raíz de ella, explicar la teoría. Esto es lo que en Educación se llama flipped classroom, o clase invertida, pues invierte el orden tradicional de dar las clases.
Flipped classroom es un término acuñado por Jonathan Bergmann y Aaron Sams, dos profesores de química en Woodland Park High School en Woodland Park Colorado. Ellos idearon este modelo de dar clase para evitar que los alumnos perdieran clase por cualquier motivo, y, para ello grababan los contenidos a impartir y los distribuían entre sus alumnos para que los visualizaran en casa antes de la clase. Por otro lado, el trabajo en el aula consistía en realizar proyectos para poner en práctica los conocimientos adquiridos y resolver dudas, invirtiendo de esta manera las actividades con respecto al modelo tradicional. Comprobaron que con este nuevo enfoque las calificaciones de los alumnos mejoraban (https://www.nubemia.com/aula-invertida-otra-forma-de-aprender/). A continuación, presento un esquema escogido de esta misma página que acabo de mencionar que me ha parecido bastante esclarecedor con solo un golpe de vista.

Puesto que este modelo de trabajo está muy de moda actualmente, dejo, por otro lado, un video informativo en el que, en 2 minutos, se explica lo que es y cómo llevarlo a cabo.


Una vez explicada la metodología de clase, procedo a exponer la práctica que realizamos, pues me pareció muy interesante para entender a la perfección lo que es el modelo sistémico. Lo primero de todo se nos repartió a cada uno de nosotros un folio DIN-A3, es decir, un poco más grande del folio habitual. La profesora nos invitó a que nos pusiéramos cómodos y que fuéramos dibujando con símbolos aquello que nos fuera dictando. Comenzó dando la directriz de realizar un círculo, donde mediante un símbolo teníamos que dibujarnos a nosotros. Posteriormente, nos dijo que dibujásemos personas importantes en nuestra vida y que mediante el trazo de una línea plasmásemos las relaciones con los mimos. La línea podía ser discontinua si la relación no era muy sólida, o, incluso, podía llevar una cruz en medio si esa relación ya era nula.

Posteriormente, se nos lanzaron una serie de preguntas que nos hicieron reflexionar acerca del dibujo. Ellas fueron las siguientes:

¿Me gusta mi dibujo? ¿Qué forma tiene? ¿Quién está y quién no está en mi dibujo? ¿El círculo está lleno o bastante vacío? ¿Qué cuadrante está más lleno? ¿El centro está ocupado o vacío? ¿Qué símbolos se ha utilizado? ¿Tamaño? ¿Cambiarías el orden de cómo he dibujado? ¿Hay algo en el límite? ¿Cambiaría, si pudiera, mi dibujo completamente?
            
       De mi dibujo se puede decir que el círculo abarcaba prácticamente todo el folio, que yo me dibujé en el medio y de ahí nacían todas las personas que yo considero de mi mundo cercano. He utilizado cuadrados para representar a las personas, y he intentado meter en el círculo la mayor cantidad de personas que conforman mi mundo afectivo-social, todas esas que en mayor o menor medida tienen una relación social conmigo y me ayudan a sentirme bien. Me llama la atención el tamaño, pues me he dibujado en el centro con un cuadrado el doble de grande que el resto de cuadrados, pero supongo que es porque en el medio me he dibujado a mi sola y, en cambio, el resto de cuadrados van en grupitos todos. En el límite no he dibujado nada, está bastante bien repartido todo el dibujo, y, creo que no cambiaría mi dibujo, pues me siento satisfecha con él.  
            Una vez realizada la práctica, la profesora nos subió dos videos con la teoría de lo que era el enfoque sistémico, y es que nuestro dibujo es perfectamente representativo de él. De esta manera, el modelo sistémico considera la institución familiar, escolar y lo social, como sistemas en los que se pueden analizar el funcionamiento de otros subsistemas, así como la naturaleza y calidad de las relaciones e intervenciones psicopedagógicas. De este modelo, la teoría que más hemos estudiado a lo largo del máster es la “teoría sistémica-ecológica del desarrollo humano de Bronfenbrenner (1979/1987), la cual consiste en un enfoque ambiental sobre el desarrollo del individuo a través de los diferentes ambientes en los que se desenvuelve y que influyen en el cambio y en su desarrollo cognitivo, moral y relacional. Este autor nombra cuatro sistemas: microsistema, mesosistema, exosistema y macrosistema.
  •         Microsistema: Constituye el nivel más inmediato o cercano en el que se desarrolla el sujeto, como son la familia o la escuela.
  •         Mesosistema: Incluye la interrelación de dos o más entornos en los que la persona participa de manera activa. También se puede entender como la vinculación entre microsistemas. Ejemplos claros pueden ser la relación entre la familia y la escuela, o entre la familia y los amigos.
  •         Exosistema: Se refiere a las fuerzas que influyen a lo que sucede en los microsistemas. En este caso, el individuo no es entendido como un sujeto activo. Lo conforman por ejemplo la naturaleza del trabajo de los progenitores, relaciones que mantiene un profesor con el resto del claustro, etc.
  •        Macrosistema: queda constituido por las condiciones sociales, culturales y estructurales que determinan en cada cultura los rasgos generales de las instituciones, los contextos, etc. en los que se desarrollan los individuos de su sociedad. Lo constituye los valores propios de una cultura, costumbres, etc.


       Por otro lado, la Teoría General de Sistemas dice que cualquier “sistema” al nivel que sea (desde la célula a las organizaciones) puede ser considerado como un todo unitario en que cada parte está interrelacionada con las demás: “El todo es más que la suma de sus partes”.


       Como conclusión de este apartado de la asignatura, me llevo la parte práctica, pues hasta ahora no me habían llegado a explicar de una manera tan clara estas teorías que tanto se estudian en el Grado y en el Máster.