Conócete a tí mismo

Conocimiento de sí mismo
Esta práctica ha girado en torno al conocimiento de uno mismo. Para reflexionar sobre ello, hemos visto diferentes situaciones que podrían llevar a un cliente al despacho de un orientador. Muchas de ellas, se han extraído del libro “Técnicas de orientación psicológica” (Hough,1999). En ellas, teníamos que identificar si nos hacían sentir:
  •          Incómodo
  •          Difíciles
  •          Muy difíciles

Las diferentes situaciones que se nos han expuesto han sido:
1.      Una chica de 12 años dice que le han pillado robando en una tienda. Ya había hecho eso en varias ocasiones, pero se siente incapaz de dominarse.
2.      Una madre joven dice que ha pegado algunas veces a su hijo de dos años porque llora mucho y no quiere comer
3.      Un hombre de mediana edad no puede comprender por qué su mujer está tan dolida después de la aventura que tuvo últimamente. Para él no significó nada, pero ella no acaba de entenderlo.
4.      Un joven de 17 años dice que se siente muy solo y que practica el sexo con cualquiera. Le da igual el tema del VIH. Lo único que quiere es pasarlo bien.
5.      Una adolescente dice que consume drogas los fines de semana y ve esto como una forma de relajarse con sus amigos.
6.      Una mujer dice que su marido a estado bebiendo en exceso durante muchos años. A ella le gustaría dejarle, pero no se atreve a tomar la decisión
7.      Una estudiante adolescente dice que ella y otras amigas se han estado metiendo con otra chica de clase. Según ella se lo merecía por “pija”.
8.      Un joven hace comentarios racistas sobre personas pertenecientes a grupos minoritarios.
9.      Un hombre detenido por conducir ebrio dice que lo único es que fue una mala suerte que lo sorprendieran.
10.  Una mujer que trabaja en un empleo muy absorbente y estresante dice que tiene dificultades en encontrar tiempo de calidad para dedicárselo a sus hijos.

En mi caso, casi todas he marcado como que me resultarían “difíciles”, menos la situación 2, que me parecería incómoda al ponerme en la piel del bebe y empatizar demasiado con la situación. En la puesta en común con mis compañeras, he argumentado que, en un principio, ninguna me parecería más difícil que otra, porque no sería hasta el momento de afrontar el caso donde viera que esa intervención me parece más difícil de lo normal.  Creo que para decidir eso, influyen muchas variables como pueden ser los aspectos psicológicos del cliente, las ganas que tiene de afrontarlo, es decir, la predisposición, u otras variables similares las que, desde mi punto de vista, hacen un caso más difícil que otro. Aun así, tengo claro que aquellas que me harían sentir más incomodas serían las que me llevaría al terreno de lo personal, por ejemplo, empatizar demasiado con la víctima (como en el caso práctico 2), o bien porque haya sido algo que me involucra en mi vida personal. Ante esto se suele decir que lo conveniente es separar lo personal de lo profesional, pero creo que es lo más difícil que uno puede hacer. Aun así, con experiencia creo que es un aspecto que se puede superar.
Una vez analizado en particular los hechos que nos hacían experimentar más complejidad que otros, y puesto en común a toda la clase, hemos procedido a la realización de un role-playing donde había una orientadora y un cliente (masculino) que, supuestamente, había acosado sexualmente a una menor también perteneciente al centro. La verdad que la simulación ha conseguido ser percibida de manera muy real, y hemos podido comentar luego varias cosas. Hemos comentado algo de la manera de abordar el tema de primeras, y hemos visto que comenzar con preguntas de tipo ¿qué tal? ¿hay algo que me quieras contar?... propician que el contar el asunto a tratar parta del propio individuo. Luego otras preguntas referidas a los sentimientos también fueron destacadas como ¿y cómo te sentiste en ese momento? También vimos que el indagar, rastrear en un aspecto determinado hubiera sido beneficioso para la orientadora, pues hubiera sacado más información. La manera de acabar la entrevista, dando unos días y diciéndole que se volverían a ver, también fue comentado de manera positiva.
Para finalizar, tan solo comentar que en “las cañitas” que nos tomamos después de clase los viernes todos juntos, ha salido de nuevo el análisis del role-playing y han salido, de nuevo, ideas muy interesantes que, además, desgraciadamente están a la orden del día. De esta manera, ha salido a escena la noticia que está en prensa actualmente de la presunta violación de la chica de San Fermín. Estas conclusiones sí que me las guardo para mí, pues es hablar sobre un tema donde todos son presunciones, conjeturas, supuestos e hipótesis.

Referencias:

Hough, M (1999). Técnicas de orientación psicológica. Madrid: Narcea